ESCRITOS VARIOS

¿No entiendes?

¿No entiendes?
¿No oíste mi grito de Adiós?
¿No escuchaste de mi boca que te vayas?
¿Es que no entiendes?
¿No entiendes que en verdad,
Lo que quiero decir es que si te vas me muero?
¿Que mi corazón suplica que no te alejes?
Pues si, vete, te lo estoy diciendo,
Finalmente nunca somos coherentes,
Por que si te quedas siempre habrá problemas, dudas,
Pero también amor, y una razón para vivir.
Quédate siempre a mi lado
Te lo repetí mil veces con mi alma
Aunque escuchaste de mis labios que te fueras,
¿No entendiste verdad?,
Por que si hubieras entendido nunca te habrías alejado,
¡Ya esta!, ya te lo explique, ahora vuelve,
Prometo que nunca más te diré que te vayas, aunque no sea cierto,
Pero vuelve, vuelve ya.
Sergio Esteban de la Cruz Bonilla Castillo.

Y lo vuelves a hacer

Aun me tienes enredado entre tus besos
Y sigo muriendo lentamente ante tus ojos
Y lo vuelves a hacer
Me tomas en tus brazos y me alivias
Me sueltas y caigo ante tus pies
Lastimado, cansado pero aun
Tan enamorado como ese día
Que arrollaste mi existencia
Y me enseñaste que me podías jugar
Yo no te rete, pero lo haces, juegas conmigo
Y pierdo una y una vez más
Y lo vuelves a hacer
Y esta lona no se rompe ante mi carne
Ni se rompe mi terco amor inexplicable.
Sergio Esteban de la Cruz Bonilla Castillo

Nuevamente de sueños.

Mi anhelada compañía
Sueño de mí perdida mente
Llegaste como un vendaval
Arrasando la nada en mi vientre
Las quimeras inventadas
Que se tornaron heridas abiertas, sangrantes…

Eres el sueño que vuela libre
Mi apoteosis con apetito del mundo
Mal haría yo en atarte,
Pero cuando susurras al satélite en mi oído
Mi mente concibe tus delicias,
Que son a la vez mi dolor y mi alegría
De haberte encontrado al fin
Y de tener que perderte algún día.

Gracias cada segundo
Por darme a luz en tu vida
Permanecería en tu canto
Como un inocente niño
Hasta que la voz del hades
Entone su canción de cuna.

Duérmete niño, duérmete ya,
Deja tu sueño disfrutar en paz
No te dolerá lo que pueda pasar
Por que sin vida ya no puedes llorar,
No cuentes ovejas, cuenta besos, sonrisas, palabras, miradas, y caricias
Y que la noche caiga con estos recuerdos
Perder mi verdadera vida y vivir nuevamente de sueños.
Sergio Esteban de la Cruz Bonilla Castillo 

Elegía a un amor inesperado.

Llegaste joven, amor inesperado,
Y me trajiste hermosas alas por presente
Pero no puedo alzar vuelo a tu lado
Pues mi vida a otra tierra pertenece,

Que cruel se comporta el destino
Y de cuan mal gusto me maneja
Lo anhelado me enseña en el camino
Pero la distancia luego de el me aleja

Quisiera arrepentirme de haberte conocido
Continuar con mi nostálgica ignorancia
Que el deseo que a cupido le he pedido
Se cumplió pero a mil lunas de distancia

Me voy con este llanto atragantado
Y con el tuyo haciendo coro de desgracia
Nuestras vidas para siempre habrán cambiado
Cuando mi cuerpo sin el tuyo pierda gracia.
Sergio Esteban de la Cruz Bonilla Castillo.

Lo que importa

Despierto, aun este sueño agonizante me mantiene sedado, extasiado; en mi angustia un reloj advierte el correr de los segundos con afán de morir y llevarme con ellos a su tumba, enterrarme vivo en el sinsabor de tu ausencia, incierta e irremediable enfermedad que cual puesta del sol se va haciendo evidente con negra sutileza, no te has ido y sin embargo ya me voy vistiendo de luto, del fondo hacia fuera, mis entrañas siento petrificarse, ya el dulce no sabe así, y este vacío viseral no puede ser mayor, o no lo se, toco madera, pues de seguir creciendo esta nada interior temo perder la discreción y estallar en la nostalgia que me envuelve. Ahora que mi rostro pierde su trivial sequedad auguro mi desdicha, mi desplomo, y quisiera maldecir este destino, pero ¿Cómo hacerlo? Si hace poco mas de un mes era un enredo de carbonos sin sentido, y hoy sufro esta sensibilidad que me has dado, he respirado el dióxido que exhalas y me he envenenado con el, ahora mis sentidos dependen de este frágil hilo que nos conecta, el deseo de seguir juntos. Pero la tristeza es solo el manto que cubre nuestra historia, pues lo que se ha tallado en mi corazón trasciende la distancia y el correr de los segundos, ahora en mi corazón retumba un universo que desconocía, tu inefable mirada me exhorto a obedecer a tus caprichos llenos de acierto, esa desiderable boca me revelo el sabor de la belleza, y recuerdo tu cuerpo, el paisaje por el que utópicamente soñaba pasear, que como un deseo cumplido bajo del cielo y me enseño la calidez de sus quiebres, esos rincones perfectamente diseñados, y me hice el conquistador de aquellos lunares, pequeños puntos dibujados en ese trigueño lienzo, el mas fino de todos, ajustado a tus huesos, la divinidad precipitada en una mujer.
Gracias a ti maravilloso ser que en unos días fuiste el maestro de lo que necesitaba saber, quien despertó mis mas peligrosos pero hermosos sentimientos, en unos días fuiste eso, y para toda la vida serás el símbolo que represente la inmortalidad del amor en intermitentes eternidades. Ahora soy el loco de nunca, el que siempre he sido y temía ser. Te vas, pero lo que me enseñaste se queda, y la llama de la locura, la vida y el amor arden en mi nuevamente con la fuerza suficiente para perder mi rumbo o para reafirmarlo, para dejarme vencer o solo ganar, la decisión es mía, me has dejado vivo y es lo que importa.
Sergio Esteban de la Cruz Bonilla Castillo.  

Carta a la luna

Una pausada canción eriza mis sentidos, frío mortuorio, soledad embriagante, la noche me invita a elevar mi mente sobre su manto adornado de estrellas, y planear sobre un papel que captura mis visiones, aunque, son tantas, que se escapan de repente, algún día volverán y entonces las diré. Una silueta ha penetrado en mi historia y nuevamente llena de versos mi tintero y de impulsos mi mano izquierda, su figura me ha hecho detener este acelerado sinsentido, y querer empezar un nuevo libro, una historia diferente pero no menos interesante. Y pienso que, si doy un paso muy brusco tal vez esa silueta se aleje sorprendida, pero, ¿y si solo me quedo inmóvil ante esta hasta que se desvanezca en la oscuridad?; he decidido avanzar y hablarle, y decirle que no busco que este eco gramatico suene a declaracion romantica y cursi de un amor a primeros destellos, no, mas bien quiero que sepa que me inquieta, y que espero que me ofrezca algunas oportunidades para percibir su esencia e inetiorizar sobre ella esquemas conceptuales que me permitan navegar en su existencia,y que descifre mi silueta en sus sentidos, solo así esta historia no caerá en las manos de hadez y se disolverá en recuerdos sin mayor importancia.
Sergio Esteban de la Cruz Bonilla Castilllo.